lunes, 12 de noviembre de 2012


Es un cartero que entrega cartas en La periferia de SP. Tiene 50 años, ES miope, tiene traumas de perros y sufre de síndrome de pánico. 

Otra vez más tengo de caminar por todo el día, con este sol terrible no aguando más caminar así estoy una pelota y me lastimo las pelotas de tanto caminar ¡QUE LO PARIÓ! tengo que jubilarme esos jóvenes caminando con armas, me encantaría tener una pero no veo un carajo adelante mío ¡AI CARAMBA! ¡La reputa madre que recontra mil parió! perro desgraciado, menos mal que se encuentra preso creo que mis pantalones ya están meados más una casa creo que son todas putas las viven aquí tan hermosas, tan atenciosas, tan caras es, sin duda, lo mejor lugar del barrio recuérdame del día que aquel perrito dela otra calle me lastimó el tobillo vine aquí y ellas, tan maravillosas, hasta me bañaron para que me fuese mejor a mi casa fue perfecto leer sobre los síntomas de síndrome de pánico, fue la mejor escusa que  aprendí no veo que número es en esta porquería ¿Dos cuatro ocho? ¿O dos cuatro seis? ¡PELADO! dejé unas cosas para ti ahí en tu casa ¿OK? y digas a la puta de tu hermana que ya pagué la pensión ¿listo?  ahora me voy, tengo mas unas ochenta calles para caminar. 
Hombre de 35 años que trabaja en una tienda vendiendo ropas. Sueña en viajar mucho y vive solo.


... que cosa esa gente no tiene ni idea de lo que quiere las ideas uno las tiene que tener siempre en la punda de la lengua ella me pedio el saco de lino para usar con que se yo y las piernas gordas de Gabi con aquella pollerita le quedaba espantoso no por las piernas mas el conjunto todo era muy raro y en cima le vienen los perros de la plaza hay gente que tiene como una atracción por animales muchas veces el gato de la señora que vive al lado del super me mira y siento como si quisiera comunicarse yo no quiero ningún animal me gusta estar solo ya se que a los dos dias con alguien en mi casa tengo ganas de salir corriendo la verdad es que me da ganas de volar de esta ciudad  este local es de lo peor tengo que salir pero antes mi viaje que caro los pasajes para el sur por ai consigo ir en auto con alguien que se yo lo unico que se es que tiene que ser antes del invierno por que tengo que sentir frio encima la calefacción estar rota. 

UFSCAO

Personaje: Soy un UFSCAO, es decir, soy uno de los perros que viven en el campus de la universidad, mas precisamente en la concha acústica y me encantan los miércoles, día del proyecto 12.30h.

Me encantan los días soleados y la gente y sus voces y su comida y lo que no sirve de la comida y lo que cae al suelo y los cuidados de los que no hacen nada y también de aquellos que no estudian y todavía me mola más cuando todos se van y puedo estar ahí solito oliendo y refregándome en el césped entre toda la comida y las bebidas abandonadas entre las flores y dentro de las papeleras y en los caminos en que puedo lanzar mis pulgas para los que se quedan como yo vagabundeando en la universidad.

(Beatrice e Ismael)

La Revuelta de Naufragados


En la Punta del Caiacanga Sur, dos pescadores charlan:

- ¿Haz pescado algo viejo? – preguntó un joven a su padre

- ¿Qué dices mi hijo? – replicó su padre

El hijo aproxima su bote del de su padre y repite:

- ¡Te dije que se haz pescado algo!

- ¡No!

-¿Qué vamos hacer viejo? Todos tienen hambre en casa, tenemos que cruzar el canal, allá sí que hay hartura.

- No podemos cruzar mi hijo. Ya sabes que el mar abierto es muy peligroso y las grandes compañías de pesca usan armas de fuegos a quienes se aventure por allá.

- ¡El pez esta allá papá! No me voy acobardar y dejar que nuestra gente se muera de hambre… Quédate acá que yo me  voy.  Se no vuelvo en hasta dos horas puedes llamar a los demás pescadores de los poblados vecinos y salir a buscarme.

Habían pasado ya 4 horas de la salida de su hijo, cuando el señor salió a buscar ayuda de otros pescadores del sur de la isla y empezaron lo que se llamó La Revuelta de Naufragados. Hoy los pescadores artesanales pueden salir a pescar en mar abierto sin preocupación.

(Pedro e Diogo)

domingo, 11 de noviembre de 2012

Cyber amores

Amores fantásticos, maravilhosos,
difícil de alcanzarlos.
Telefono, cartas,
son los mensajeros fieles.
Amores fantásticos, maravillosos,
 hechos de bytes y velocidad,
la intimidad imaginamos


Soy...

Pequeña...
Corazón gigante.
La tierra añorada,
el destino no deja.
lenta agonía...

- ¡No me parece que debas hacerlo!
- ¿Cuál es el problema?
- ¡Es peligroso! ¿No puedes hacer otra cosa en tus vacaciones?
- ¡Ay, mamá! Tu siempre tratando de cuidarme. Por si acaso, ¿ya te diste cuenta que tengo barba?
- Si ya lo sé, pero ¿tu crees que en un mes ya estés preparado para hacerlos? ¿Con quién vas? ¿Quién te convenció de esta locura? ¿Y el dinero? ¿Y tu padre lo sabe? Espere que llegue, nada más.
- Voy con Ramón, que tu lo conoces. Él me confirmó que con un mes de preparación física se consigue facil, facil...
- ¡No, no! No me parece seguro. ¡Cómo eres ingenuo, hijo mío!
- Ah, siempre lo mismo, desde que me acuerdo tu siempre "que abrígate", "que no tomes bebidas frías", "que no hagas amistad con ese niño que es mal educado". Ni mismo en los paseos de la escuela me dejaste ir. ¡Todo por tus miedos inútiles!
(El padre llega)
- Hijo, ¿ya estás listo? ¡¡¡Aprésate porque consegui los pasajes para escalar el Aconcágua!!!
- Ay dios mío, no lo creo...

(Juliana, Cecília y Grazi)

tu y yo

Como dos hermanos, caminaban lado a lado, y sentian juntos la pesadez del tiempo; dia repleto de nubes con ganas de llorar, el llanto de todos, de alegrias y de dolor, llanto de quién vive la soledad. En la tarde a la que quiero hablar, estos "dos" estaban caminando, en la ciudad de siempre, grande, con toda aquella gente, con todos los perros, con toda su suciedad, con su verde y su azul.
Mientras caminaban, casi que no se miraban, el silencio se ubico comodamente entre elllos. Crecieron en aquel lugar, pasaron practicamente toda su vida juntos, iban a cumpleaños, estudiaron en el mismo colegio, y vivían adultos en la misma casa de sus padres, hasta mismo después de sus muertes; pero en aquella tarde el aire realmente estaba raro, era como que la respiración se quedara corta y gorda. Estaban en el mismo paso ya casi a una hora, cundo escucharon un sonido muy fuerte, como un golpe seco contra el piso; hacia atrás se junto gente para mirar lo que había en el medio de la avenida, ellos volvieron también, con una mescla de curiosidad, ansiedad y miedo. Abrieron paso por toda la gente, que no era poca, y llegaron al cuerpo estirado y muerto, en el preciso momento en deparan con su cara, buscan desesperadamente uno al otro con la mirada. El rostro del cuerpo era igual al que tenían, el mismo corte de pelo, la misma nariz, las orejas bien separadas, el único que aparentemente los diferenciaba era una media sonrisa que aquel rostro insistía en mantener. 



Tormenta de Verano II

(Pedimos que antes lean el texto del día 03/11, Tormenta de Verano, para que se sitúen en este diálogo)


En aquella superficie que reflejaba la luz del sol los hombres preparaban la pescaría.
- Manueé, hoy te voy a enzeñar como pezcar y comer un pez, lo que tú no hiziste el otro dia con mi prima.
- Joe Jozé, ezo fue un fallo técnico.
- Jajaja...¡Fallaz máz que la ezcopetilla de la feria! jajajaja .....¡oh, la viiirjen! ¡para aqui el barco que vi algo!
- Lanza tu anzuelo del amor, jozelito do meu corazon jajaja.
El día que estaba tan soleado en cuestión de segundos se cambia en gris, las nubes anuncian la tormenta  y un objeto no identificado amenaza la paz  de los habitantes del mar.
-    ¡Mira, Dorado, ya vienen los hombres otra vez!
-    ¿Qué crees  que es esto que brilla en el agua?
-    Pues, son estas cosas que ellos usan para engañarnos a nosotros
Arriba, en el barco, la pesca es planeada.
- Aprende de mi Manueé, le gustó mi anzuelo.
- ¿Y que ezperaz cabezón?
- No zabez nada, hay que ir con pazienzia, ez un tira y afloja.
En el fondo del mar, los peces también hacen planes.
- Les vamos a engañar nosotros, verás.
- Estira la línea Dorado, lo más que puedas en dirección a la piedra.
La línea empieza a temblar.
- ¡Ahora zí! ¡eres mío mi corazón!
- ¡Ezo ezo, tira con fuerza Jozé!
La línea empieza a temblar aun más.
-Fuerza, Dorado, voy a llamar los otros: Corsario, Morgan, Galeón, ¡vamos, juntos, ahora!
Desde la superficie se oye:
- ¡Me cago en los muerAaaaaaaah!
- jajajaja ¡azí ze haze Jozééé! jajaja ¡ahora ya zabes el fiasco que me llevé con tu prima! Jajajaja
Bajo la superficie los peces se ríen victoriosos por sobrevivir un dia más.

Día amaneció lindo, lleno de sol en aquella playa que de belleza igual no hay. Julieta despertó con los rayos solares inundando su habitación. Fue tanta su alegría en ver un día tan bello empezar, decide caminar por la playa. Después de diez minutos caminando, sintiendo la brisa marina en su rostro, escucha una voz que pregunta:
-          ¿Hola que tal? Percibo que estás sola. ¿Puedo hacerte compañía en la caminada?
Julieta que estaba con los ojos cerrados y una expresión de felicitad en el rostro pronto contesta:
-          Sí, puede.
Inmediatamente los dos se presentan.
-          Me llamo Pablo, mucho gusto.
-          ¡Soy Julieta, encantada!
Después de quince minutos caminando Julieta está eufórica. Pablo era muy simpático y guapo, los dos hablaran con mucha animación y él le hice una invitación:
-          ¿Julieta quiere pasear de barco conmigo?
Cuando ella oyó la invitación su corazón disparó. ¡Un muchacho como Pablo invitando para pasear era todo que ella quería! Tan guapo, palabras dulces, un olor embriagante y una piel de velludo. De pronto contesta:
-          Sí, quiero mucho.
-          ¿Cuándo vamos?
-          Ahora mismo. Mi barca está cerca. ¿Vamos?
-          Sí, vamos.
Entonces fueran para el barco y luego estaban en alto mar. Todo estaba tan lindo y perfecto que  ella parecía soñar. El barco era muy hermoso, Pablo era encantador, el día estaba magnífico. Julieta se sentía una importante principesca.
Pablo invita a dar una zambullida en el fondo de la mar. Colocó la ropa y dice:
-          ¡Venga Julieta, el agua está perfecta!
Julieta se prepara para ir hasta él, pero cuando lo mira todo cambia. A una distancia ella queda petrificada de terror. El príncipe de sus sueños se deshace en el agua y lo que queda es solamente la imagen de un simple hombre.  

lunes, 5 de noviembre de 2012


- ¡Toma aquí tu dinero!
- ¿Pero tan poco? Te doy ciento y cincuenta pesos ¿y vos me pagas solamente cincuenta?
- Si.
- ¡HIJO DE PUTA! Salgo de los trabajos toda sucia, enojada, pongo cosas en mi boca tan consistentes cuanto pasas de uva, y me das solo eso.
- Si.
- ¡TE VOY A PEGAR! Te enseñaré a darme más valor.
- ¡QUEDATE QUIETA! Y no sueles a incomodarme más, ¿ok?
- Señor, utilicé ropas diferentes, consumimos las bebidas más caras, me quedé por cuatro horas con el viejo mugriento y podrías darme un poco más. ¿Qué te parece? ¿Soy o no soy una buena menina?
- Hum. Toma aquí más quince pesos y ande para casa que ya voy. Quiero un café nuevo, ¿OK?
- Si mi amor, ya nos vemos en casa. 
Al despuntar del sol, los primeros síntomas de vida aparecen en el césped mojado, como un niño desperezandose al despertar, como que sin prisa.
Sus brazos toman formas complejas, distinguindo poco a poco los dedos del codo, haciendo movimientos ruidosos al tocar del viento, como una bailarina al sonar del violín.
Hojas se despegan y van al encuentro del agua del río, donde el toque es casi una carícia, el murmullo casi un susurro de enamorados. Los pájaros cantan para acompañar la sinfonía del ambiente y para disfrazar el tono sombrío y melancolico de ahí. Su canto es casi como un grito de vida en medio de un mar de muerte.
el árbol que crescia tan agradeblemente, del dulce de la juventud, ahora envejece y mira sus hijos, las hojas partieren, abandonando su nido, lo dejando solo y desnudo, y su tristeza era algo inevitable.
el aire respiraba melancolía y soledad y un qué de desagradable, como una sensación de peligro, de muerte.
De la ventana del caserío los ojos cadavericos de un anciano miraban la higuera morriendo poco a poco como una víbora mira su presa ahogandose en su propia frustración de vida.
Una sonrísa de niño travieso le molda la faz arrugada. Eso era sólo el início.

(Grazi, Elys)

Incondicional


Por debajo de la cama veo Coco Ho chequear la previsión del mar en la internet. El ruido del viento en la ventana de la habitación señala que proviene del cuadrante sur. Desde ya rezo para que las olas puedan estar grandes e perfecta y yo me pueda hacer una gran presentación en este día.
El día amanece frio. Coco se despierta antes del alba. Desayuna bien, con frutas, huevos revueltos y pan. Cepilla los dientes y empieza el ritual de preparar los equipamientos. Primero busca los trajes de baño y la toalla. Después la cera, el raspador, la pita y por fin yo.
Ho me viste con una funda para me proteger del sol. Soy tratada como su hija, me limpia todos los día, se pasa algo conmigo como se lastimar, el me arregla rápido no me deja sufrir. Ese tratamiento es digno de causar envidia en su novio.
Llegando en Joaquina de dentro del coche veo que las olas están increíbles. Con un tamaño asustador pero perfectas. Coco se prepara, hace su estiramiento de rutina, sácame de la funda, pasa la cera y agrega la pita. Deslizar sobre olas creo q es la cosa mas linda y divertida que el ser humano ha inventado. Soy parte del espectáculo. El personaje principal es la madre naturaleza, después viene yo y la pilota concentradas dibujando y divirtiéndonos en el océano. Muchas maniobras y grandes tubos azules de agua. Realmente soy completa cuando estoy aquí libre en la playa.
El fin de semana pasa rápido, yo sé que Coco me ama y me quiere, que por Ella íbamos todos los días a la playa surfear. Definitivamente soy su gran pasión y eso todos sus parientes ya lo saben. Pero ni todo en esta vida puede ser así perfecto. Infelizmente el hombre ha inventado una cosa muy mala en el mundo que se llama dinero, causador de muchas desgracias. Coco Ho trabaja duro toda la semana durante todo el día para tenerlo y sobrevivir.
Así me quedo soñando, contando los días para el próximo feriado y observando los cambios climáticos debajo de la cama. Sábado es día ya ya viene mi amor.

domingo, 4 de noviembre de 2012

El peso del camino...



En cuanto caminaba... sentía el peso del aire húmedo en su pequeño cuerpo.
El peso que sentía se asemejaba al peso de sus pesadillas. En cuanto caminaba...
percibía que los árboles de aquél lugar tenían una apariencia dura y amargada,
percibía que no había un único animal siquiera, un solo hombre, una sola planta;
las casas estaban abandonadas, los jardines destruidos: sus fuentes secas.
En cuanto caminaba sufría el sufrimiento de otros.
Llevaba en su hombro el peso del mundo todo.
Llevaba en la mente el horror de la madre.
Llevaba en su sangre el odio del padre.
Solo pensaba en parar.
Solo pensaba en llegar.
Solo pensaba... no
conseguiría.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Tormenta de Verano


Aquella superficie reflejaba la luz del sol. No un sol cualquiera, pero este que en los días de verano inunda la vida y hace con que la luz brille en nuestros ojos. La brisa suave la tocaba despacio como si fuera un beso dulce al atardecer preparando la lluvia que suele caer para ablandar el calor. Poco a poco los colores inundaban el agua reflejando un inmenso arco-iris y de variados matices. Sin embargo, dependiendo del momento del día, toda la superficie se transmuta en azul o en turquesa como una piedra preciosa. Es un mundo de colores dominado por el silencio, un silencio que es interrumpido por un objeto no identificado. Él sospecha que atrás de ese objeto hay algo más, y decide esconderse atrás de su hermano mayor que irrumpe con fuerza, la tormenta. Todos miran ese objeto extraño mientras la tormenta invade a cuenta gotas esa superficie, una zona entre la vida y la muerte, pero todo depende del lado donde uno se encuentre. Ahora ya no hay más calma, sino aprensión, el encuentro de la plata del gancho con la luz, ciega los ojos de las criaturas de allí. El agua tiembla, el sol se apaga y  todo se cambia en gris, la oscuridad domina en cuestión de segundos.
En la orilla se escuchan voces, las plantas de alrededor están aplastadas, las flores están derrumbadas, las piedras hincadas con fuerza preparan el fuego que espera listo para consumir quien intente acercarse. Ahora sí, él puede enterarse da la cruda realidad que le espera en la hoguera: morir para que otros sacien su hambre. Entonces, se acerca despacio, estudia los movimientos de ese gancho y con sus pequeños dientes afilados conduce el hilo hasta la mayor piedra que se encuentra en lo más profundo. Con sus compañeros, todos juntos, empujan la piedra hasta escuchar el ruido de uno que sucumbe e invade el agua. Empieza la lluvia que apaga el fuego, el hombre que trajo al mismo tiempo la oscuridad y la luz de su arma, ahora está empapado y sin ganas de proseguir. En ese momento, él y su pandilla desaparecen despacio y a lo lejos se ríen victoriosos por sobrevivir un día más.

Beatrice; Ismael; Luciana; Pedro

lunes, 29 de octubre de 2012

Diario "Tolstoi"

(Leon Tolstoi siempre escribía 3 diarios, uno que siempre lo dejaba a la vista de su mujer, el segundo lo guardaba para que fuera publicado en el futuro y el tercer diario que era donde contaba y expresaba todo lo que sentía y pensaba).

Siempre dicen que debemos aprovechar cada momento y decir lo que sentimos. Es eso que me pasó con dos amigas en diferentes épocas de mi vida. Una de ellas la veía casi todas las noches en el bar de mi amigo, siempre estaba lleno, la música mejoraba con el pasar de la noche y justamente fuera, delante del bar, los dos apoyados en la pared cuando "pai acorda pai acorda pai acorda" ¡Que pesadilla! ¡¿¡¿cuando empezarán las vacaciones!?!?
Otra noche de ensueño me viene de nuevo el recuerdo de la segunda chica, ella era diferente para mí y para mi mejor amigo, sí, los dos nos gustaba y él después de unos meses lo intentó, pero parece que era mejor continuar como amigos. Mi oportunidad, después de ya haber pasados algunos fines de semanas durante el año en su pueblo, claro, yo y mi mejor amigo, fuimos a su romería. Nunca se me olvidará, ella subida en el capó de mi coche y eso que iba despacio, pero di una pequeña frenada y allí ella se fue, eres un crack Ismael :-(. Después de un día y una noche de juerga, casi todo el mundo se fue a dormir menos ella y yo, allí estaba yo delante de alguien especial, el tiempo parecía que había parado pero yo pensaba una y otra vez si decírselo o no, por que no, somos amigos y pase lo que pase, seguiremos, pues allá voy "pai acorda pai acorda pai acorda" ¡Qué infERno! Sólo quiero y pido terminar lo que empecé en paz, ¡mi sueño!

                Otra vez estoy aquí. Solo vos me escuchas, o me lees.  ¿Qué me importa? ¿Por qué mierda vinimos a comprender la vida tan tarde? Nunca imaginé que esta vida iba tan en serio. Jamás deseé tornarme un viejo trabajador estropeado  como mi padre. Me daba todo lo que era posible. Y yo, un joven idiota, que seguro de tener un rey en la panza, cagué para todo y me dejé llevar la vida adelante.
                Soñaba dejar huellas para mis hijos y marcharme entre aplausos. Y lo hice. Dejé huellas en la arena de una playa cualquiera, pero el agua se las borró dos minutos después.  Algunos días después, me encanté con el teatro. De pronto me creí que envejecería y me moriría ahí. Delante de muchos espectadores. ¡Un carajo! Y eso también no me ocurrió.
                El tiempo pasa cada vez más deprisa. Y la verdad es cada vez más desagradable. Hoy soy un viejo mugriento, feo y lloroso. Un drama, una historia que mas parece una peli de los anos cuarenta. Mis piernas están una porquería, me duele caminar por el escenario. El último aplauso fue hoy  por la mañana. El billetero me despertó de la siesta y me deseó buenas noches y hasta otro día. El teatro había cerrado sus puertas para siempre. Creo que así llega al fin una historia mal hecha. Esa porquería que fue mi vida. ¡Hasta mañana compañero!

domingo, 28 de octubre de 2012


Cronos

Parece que me volví loco, no una locura clásica, como en el preciso momento en que me doy cuenta de que me estafaron, o cuando pasa algo grave, como una discusión fuerte en la que el otro no entiende la lengua en la que hablo, porque grito, sencillamente yo grito. Ahora es algo distinto, se pasó casi una mitad de vida, si, de mi vida, pero es como si yo estuviera medio  anestesiado, o como mirando mi propia película, como actor y como espectador a la vez.

No hay una sensación que pueda expresar el pasar del tiempo, busco alguna palabra que me acerque a algo que se pueda parecer al exacto segundo (la medición de tiempo que inventamos para llegar hasta la muerte) en que me di cuenta que ya se habían pasado como unos 50 años de mi existencia. La gran situación en la que me encuentro es que por mas que, cuando me miro al espejo y veo la imagen de un viejo, no un "viejote", un rostro con marcas, siento en “mis adentros”, o en mi esencia, como si todavía tuviera 20 años. Dicen que la locura y la racionalidad andan bien juntitas, en mi caso te diría que están “transando” hace tiempo, pero ahora la pregunta es: ¿que hago con el tiempo que me queda?, y la respuesta viene como una corazonada: que no voy hacer nada de tan... nuevo con lo que me quedará de esa medición.

 

 

 

 
Hoy es uno de estos días querido diario, en que me pongo a pensar en lo que hice con mi vida. Los días, los años volaron como una gaviota hambrienta y ahora con los ojos de la madurez me pregunto: por qué de esto todo, por qué buscar vivir como un gran espectáculo de hollywood, donde las apariencias encobren la sencilla belleza de las cosas. De qué sirve el status si uno no aprovecha lo espontaneo, lo simple y la pureza de cada día. Buscaba cosas grandes y ahora busco sentir y nada más. Vivo improvisando y el fin de esta obra no soy yo quién dirá.

sábado, 27 de octubre de 2012


                     El diario
Hoy empecé a comprender la vida
Como es imprevisible
Delante de mis ojos no puedo comprender
Porque no hable todo que quería
Mis pensamientos delante de mi cuerpo
Quieren vida propia
Ha pasado el tiempo y ellos no cambian
Ha pasado el día y ellos cambian
A todo instante
Tamaño su poder mi hace joven
Para iba de encontró con el desconocido
A todo instante.